JAJAJA suerte leyendo mi autobiografía Albita :D
Un buen 19 de Marzo del año 1992, estaba yo nadando muy feliz cuando, de repente, me jalaron, usando unos aparatos que me apretaron mucho mis orejas, y me dolió mucho. Solo escuchaba como todos reían de felicidad y me veían con amor, pero yo no entendía nada. Extrañaba mi lugar calientito y rico, donde podía hacer lo que yo quisiera. De pronto, un extraño hombre vestido de blanco me empezó a pegar, y del dolor salte al llanto. Todos se alegraron a causa de esto y yo verdaderamente no entendía por qué me querían ver sufrir.
Los siguientes meses fueron horribles. De estar acostumbrado a sentirme bien todo el tiempo, ahora cada vez que alguien nuevo llegaba, me abrazaba y cargaba como si fuera yo un nuevo juguete o el cachorrito... Lo odie. Además, todos los días me daba una sensación horrible en el estómago. Era tan fea, que no me quedaba de otra más que llorar, y así obtenía un líquido que por lo menos no sabía mal pero era muy extraño...
No sé ni porque, cuando no podía ni caminar, me llevaron a un lugar muy raro donde había un hoyo gigantesco, lleno de agua y mucha gente ahí suspendida... Me sentí bien al respecto porque me recordaba a ese lugar que tanto extrañaba, aunque era mucho más grande y con más personas, pero pues algo era algo... Comencé a ir ahí cada dos o tres días, y un señor muy amigable me cargaba alrededor de ese hoyo, dándome vueltas. Yo no entendía nada pero pues, al final, lo disfrutaba.
Según mis cálculos, justo un año después de ese horrendo día en que me extrajeron de mi hogar, hubo una celebración. Yo, muy sorprendido, me di cuenta de que esa celebración tan grande era en mi honor. ¿Cómo era posible que alguien celebrara justo un año después del peor día de mi vida? Verdaderamente no entendía, y encima era en mi honor. ¡Qué mal estaban todos! Ese día, había muchos otros niños, que sufrían al igual que yo por haber sido arrancados de nuestro lugar. Un señor con peluca roja y con la cara pintada de blanco nos quería entretener, ¡pero nada más no se daba cuenta que no podía! Estaba indignado. Lo único que agradecía era que esos dos señores, un hombre y una mujer, siempre me dieran de ese líquido extraño y me taparan cuando hacía frío. Además, ese día me independice, ya que por fin, después de tanto intentarlo, pude caminar. Que lata era esa de tener que arrastrarse como animal por el piso, o estar siendo cargado por puras mujeres raras que no quería más que hablarme como si fuera yo un tonto...
Otra cosa muy curiosa sucedió el 26 de septiembre del año siguiente a mi tragedia: otro pequeño igual que yo pasó por lo mismo. Todos los días lo veía llorar y quejarse. Me recordaba un poco a mí mismo, aunque yo ya había aprendido a controlar un poco mis impulsos. Trataba de ayudarlo, ya que recordaba cómo había sufrido yo cuando estaba en su situación, pero siempre que me acercaba a él, me regañaban y me decían cosas como: "¡No toques a tu hermano, se va a enfermar!" o "¡Cuidado con el bebé!". De verdad no entendía como había gente así en el mundo, que les gustaba ver a otros sufrir, solo por ser más pequeños que ellos.
Además, en mi casa la falsa, vivía otra niña que siempre quería jugar conmigo y hacerme de cosas. Al principio la odie, porque no me dejaba en paz, pero poco a poco me fui acostumbrando. Me ponía ropa, mojaba y a veces hasta me untaba una cosa blanca que me hacía cosquillas y de ella salía espuma. Siempre me decía que me quería y al otro bebé también, y nos decía que era nuestra "hermana grande". No sé qué era eso, pero era buena así que no me quejaba.
Un día como cualquier otro, estaba yo muy dormido, cuando me despertaron repentinamente y me vistieron. Yo pensé que me iban a llevar de regreso al lugar que tanto extrañaba. ¡Estaba muy emocionado! Tanto, que hasta le ayudé a esa que llamaba "mamá" a que me bañara y vistiera. Nos subimos al cuarto que se movía y empezamos el camino. De pronto, veo cómo se baja el señor y la señora, dejándome adentro solo. Comencé a llorar, pues no quería estar ahí solo y ya quería llegar a mi lugar. En eso, llega la señora y abre la pared de mi lado. Me saca y me dice: "Mira: esta es tu nueva escuela". Yo no entendí nada. Me dieron una cajita y me llevaron adentro. Sabía que ese no era el lugar que estaba yo buscando, así que empecé a llorar. La señora se preocupó y me besó para que no siguiera con el llanto. Yo le dije que no quería entrar, aunque las palabras no salieron como quise. Odiaba mi mal lenguaje, pero no podía sacarlo bien. Además, a ese que todos llamaban mi hermano, no había venido y me parecía injusto. No me quedó de otra más que entrar. Ahí había muchos otros como yo. Algunos lloraban, pero la mayoría estaba jugando y corriendo. De pronto, ese lugar me gusto. Me llevaron con otra mujer que dijeron era mi maestra, aunque no me cayó bien.
Me gustaba mi escuela. Muchos la llamaban "Sierra Nevada", pero yo no sé porque ya que hacía mucho calor y definitivamente no nevaba... Otros niños como yo, comenzamos a jugar pronto y todos los días íbamos al patio, donde nos daban una pelota y había unos postes en los lados. Nos decían que la pateáramos hasta meterla dentro de los postes, y cada vez que alguien lo hacía, todas las mujeres que nos veían se emocionaban y gritaban "GOOOOL!". Yo me asustaba... Sabía que todos los otros niños también querían regresar a su hogar y yo los quería ayudar, así que en lugar de jugar a ese juego, me iba por todos lados, buscando algo que nos ayudara a regresar.
Estuve mucho tiempo ahí, en esa escuela, donde me la pasaba muy bien. Comencé a tener amigos y ellos jugaban conmigo, así que me gustaba mucho. Poco a poco se me fue olvidando ese lugar que tanto extrañé algún tiempo y ahora llamaba a esa casa mi hogar. ¡Me encantaba! Y al paso de los años, me empezaban a enseñar cosas que ayudaron para que aprendiera a hablar bien y hasta me enseñaron unas cosas que les decían "números" y "letras". Eran parecidas a mis dibujos, pero un poco más aburridos porque eran solo de palos.
Estaba feliz en ese lugar, y mucho tiempo había pasado desde que había llegado por primera vez. Ya ni me acordaba porqué había llorado tanto ese primer día, pero pues creo que la razón no era importante. Fui creciendo y cada vez, veía como los niños que eran más grandes se iban y nunca regresaban. Me daba miedo que algo les hubiera pasado, y no quería que lo mismo me pasara a mí. Después de un tiempo se me olvidó, y un día me percaté de que yo era de los más grandes que había en ese momento. Me dio mucho miedo, pero ya era muy tarde.
Cuando llegué ese día a la escuela, mi mamá me había vestido con ropa muy elegante aunque no entendía por qué ya que siempre me ensuciaba ahí, y llegaba a la casa llenó de mugre. Entonces, vi que ese no era un día normal... Estaban todos los mayores y mis amigos también estaban vestidos muy elegantes. Vi que una mujer que parecía la más importante de todas se paraba y empezaba a decir algunas cosas de las cuales no entendí nada... Luego, cantamos unas canciones que nos habían enseñado antes, y nos dieron un papelito que creo que era muy importante, porque todos los señores, usando unas cajitas con luces pegadas a sus ojos, apuntaban a mis amigos al recibir ese papel y se reían, muy felices. A mí, mis señores también me hicieron lo mismo, y me sentí feliz al recibir mi papel. Mi señora lo guardó muy bien y me dijo cosas que no entendí por qué me decía, como: "¡Muchas felicidades, hijo!", o "Estamos muy orgullosos..." Finalmente, nos dieron dulces y nos fuimos a casa.
Después de mucho tiempo en casa con mis amigos y mis hermanos, volví a ir a la escuela. Esta vez, sabía que iba a ser diferente a todo ese tiempo en el que había estado ahí: y así fue. Llegue a otra casa, que era muy diferente a la que siempre había ido. Tenía muchos más niños, y más grandes. Además, era de otros colores y todos eran más amargados... Mi señora me había dicho que esa era la "primera", o algo parecido, pero yo no entiendo porque la primera fue la anterior a la que había ya ido... Todos aquí eran más malos conmigo, ya nadie me acompañaba al cuarto donde haces pipí, y además me pegaban con la pelota, porque solo los grandes jugaban... Yo lloraba siempre que regresaba a mi casa, y mis señores me decían que no tenía por qué estar triste, si era la misma escuela, sólo que diferente "plantel". Yo no sabía lo que significaba eso, pero sabía que no me gustaba.
Pasó el tiempo, y fui haciendo muchos amigos. Muchos de ellos, eran los mismos que estaban en mi otra escuela, la mejor, así que no fue muy difícil. Otros, los conocí ahí, pero todos eran muy buenos. Me asignaron a un niño que era mucho más grande que yo, y me daba un poco de miedo, pero él era bueno conmigo y me enseñaba la escuela y me decía que hacer. Además, aquí había un lugar que todos le decían "la tiendita", que era como un cuartito donde te daban comida, ¡y lo único que tu les tenias que dar eran papelitos! Era muy divertido y todos los días iba a que me dieran mis frutas naranjas, que eran muy ricas.
Aquí, me adapte muy bien. Me gustaba mucho jugar al juego de la pelota, que aprendí que se llamaba Futbol, y que todos siempre querían jugar. Además, tuve muchos señores de los que hablan en los cuartos que eran muy buenos, aunque también hubo algunos que me caían muy mal... Igual me la pase muy bien. Pronto, se convirtió en mi hogar, y esa casa que tanto me gustaba, ya ni me acordaba de cómo era... Cada vez me gustaba más esta casa y también tenía más amigos. Hacíamos muchas travesuras y a veces nos regañaban, pero nos divertíamos mucho. Ya había aprendido muy bien a hablar y hasta a contar y muchas otras cosas. Mis números que me daban al final de la escuela eran muy altos, y mis papas estaban muy felices por eso.
Un día, mi amiga que vivía en mi casa se fue y ya no regresó. Mi mamá me dijo que se había ido a casa de su papá, pero yo no entendía eso. Yo la extrañaba mucho, pero pues no me quedaba de otra. Igual la seguíamos viendo mucho mi hermanito y yo, y nos quería mucho. Mi mamá lloraba mucho por esto, y me preocupe, pero después lo entendí.
Pasó un tiempo sin que nada cambiara, hasta que un día como cualquiera, todo cambió para siempre. Mi papá se iba a ir de la casa. Nos lo anunciaron a mí y a mi hermano durante la comida de la noche, y nos dijeron que ya no iban a vivir juntos. Mi hermano lo tomó muy bien, sabiendo que ahora iba a tener dos casas, pero yo sabía que iba más allá que eso. No estaba seguro de lo que significaba, pero algo era verdad: mis papas ya no se querían. Peleas le siguieron al anuncio, hasta que el día llegó en que él se fue. Mi hermano y yo no sabíamos bien que hacer, pero sabíamos que no nos quedaba de otra más que aguantarnos y quedarnos a vivir en la casa donde habíamos vivido todas nuestras vidas.
Ahora que un cambio tan grande se había producido, nuestras vidas no fueron lo mismo. Ese famoso "divorcio" fue muy tedioso y pesado, aunque yo sabía que después todo sería mejor. Seguimos mucho tiempo en la primaria, un año después de mí entró mi hermano, y crecimos ahí. Todo transcurrió normal, pero noté de nuevo como los grandes cada año iban desapareciendo y ya no regresaban… Ahora que ya sabía, supuse que era porque iban a otra escuela de grandes, pero seguía siendo un misterio.
Cuando fue nuestro turno de ser los grandes, mis amigos y yo queríamos organizarnos para ser los jefes de la escuela. Queríamos ganar, así que organizamos nuestro equipo y competimos contra otros. Después de muchas promesas y convencimiento, logramos ganar y fuimos los jefes, o "presidentes", como ellos lo llamaban. Fue muy divertido, pero a la vez muy pesado y estresante. Me gustaba a veces, porque me sentía importante y muy vivaz, pero lo que más me gustaba era vender cosas en el recreo, cuando teníamos cosas que se llamaban "Bake Sales", que no eran más que ventas de comida… No sé porque, pero todos estaban muy emocionados.
Después de pasar tanto tiempo siendo los más grandes de la escuela, llegó el día en que nos teníamos que ir, como había pasado con todos los otros niños más grandes. Estaba asustado por lo que fuera a pasar, pero pues sabía que tenía que pasar, después de todo. Llegó el día, y esta vez, hicimos toda una preparación: nos aprendimos cuatro canciones; compramos trajes y mis amigas vestidos; hasta prepare muchas palabras para decirlas en la fiesta. Mis papás estaban muy felices y sonreían mucho. Hasta me puse de las telas esas que van en el cuello. Cuando por fin fue el día, fuimos y comimos, cantamos, hablamos y bailamos mucho. Estuvo muy divertido, todos estaban ahí y era muy bueno. Pero, de repente, me acordé de lo que había sentido mucho tiempo atrás, y supe que ya nada sería igual a partir de ese día. Sabía que muchos de mis amigos ya no iban a estar conmigo porque se iban de la escuela, y además, me enteré de que yo también iba a cambiarme de escuela. Pero nadie me entendía, yo no quería cambiarme…
El primer día de la nueva escuela, fue muy feo. No sabía ni qué hacer, lo único bueno era que todavía tenía amigos de la escuela vieja, pero ésta era muchísimo más grande y tenía mucha gente que no conocía. Me asuste porque ya no sabía qué hacer. Esos señores que hablan en las clases, que ahora había aprendido que les decían "maestros", eran mucho más estrictos y se enojaban por cualquier cosita. Me chocaba cuando me regañaban, y lo peor era que casi nunca era mí culpa.
Siguió pasando el tiempo y cada vez me adaptaba más. Ya casi no jugaba el juego ese del balón porque no era muy bueno, pero me gustaba mucho estar con mis amigos. Conocí a muchos amigos nuevos y tuve mucha suerte, porque me toco con mis antiguos amigos, cosa que me hizo sentir muy bien. Mis maestros ya me empezaban a caer mejor, y cada vez veía más cómo era muy bueno en la escuela, estudiando, haciendo tareas, entre otras cosas. Seguí creciendo más, haciendo más amigos y empecé a hacer cosas mucho más interesantes con ellos. Salía de vez en cuando, y a veces hasta me dejaban ir a fiestas.
En éste momento, pasó algo que fue muy especial para mí: nació mi primer sobrino. Como vivía en San Diego, yo no lo podía ver mucho, pero sabía que ya había nacido, cosa que me hacía muy feliz. Era hijo de mi hermana, la grande, que se fue a vivir a San Diego y se casó. Eli, como se llamaba el niño, era muy grande, y de cierto modo me recordaba a mí a su edad, aunque no me acordaba de mucho de lo que hacía a su edad. Al verlo, no sé porque, me acordé de un lugar cálido y amigable, mismo que antes llamaba hogar.
Poco tiempo después, nació mi segundo sobrino, y las cosas iban muy bien. Mi hermana estaba muy feliz al respecto, y todos estábamos muy emocionados. Yo me había metido a clases de pintura, cosa que me gustó mucho y lo hacía muy bien. Le regalaba muchos de mis cuadros a mi hermana cada vez que la veía y me gustaba mucho hacerlo.
Seguí en la misma escuela, misma que cada vez era más normal y más apacible. Tuve muchas experiencias en ese lugar, pero después de tantos años en la misma escuela, tomé la decisión de que era hora de un cambio. En prepa, decidí que era tiempo de cambiarme, y escogí al Tec como la opción más viable. Hice el examen de admisión y me fue muy bien, y finalmente entré.
De nuevo, el primer semestre fue muy difícil, pero ya estaba acostumbrado a los cambios de escuela, así que ya se me hizo más fácil. Tuve amigos muy rápidamente, cosa que fue muy buena, pero a la vez muy mala, ya que mis viejos amigos de la otra escuela no estaban ya muy presentes en mi vida. Entré al programa bicultural, porque quería aprender más inglés, cosa que no resultó tan bien como creí que iba a resultar. Todo, hasta ahora, va muy bien y me divierto más que nunca en esta nueva escuela. Por ahora, quiero ser Ingeniero Químico, pero aun no estoy muy seguro. Creo que si va a ser la opción, pero ya veremos qué pasa…
El de 'El Jefe'
1) ¿Qué te hace estar orgulloso?
Tu responsabilidad.
2) ¿Cuáles son tus preocupaciones?
Que te portes bien y que te cuides y que te sientas bien en la vida.
3) ¿Qué debería hacer yo en la vida para que te sintieras feliz?
Que seas tú feliz y que te realizaras emocional, moral, familiar y económicamente.
4) ¿En qué somos semejantes interiormente tú y yo?
En la responsabilidad y que somos tiernos.
5) ¿Qué significa para ti el hecho de que yo me convierta en una persona adulta?
Pues un largo camino y una realización para los dos.
6) ¿Deseas que estudie una carrera profesional? ¿Por qué?
Por supuesto, una carrera profesional, una maestría y un doctorado. ¿Por qué? Para
que te realices como ser humano.
7) ¿Qué te gustaría que estudiara?
Lo que tú quisieras, lo que te sientas bien y te realice profesionalmente.
8) ¿Crees que existe alguna carrera profesional ideal para mí?
No sé. A lo mejor una ciencia o algo así. Te veo como químico o biólogo pero no lo
sé.
9) ¿Estás en la disponibilidad de ayudarme en mis estudios universitarios?
Por supuesto, y con muchas ganas.
El de 'La Doña'
1) ¿Qué te hace estar orgullosa?
Que eres un muchacho tenaz, honrado, no mientes, sano, dedicado, estudioso, cariñoso, buen hermano, buen hijo, y ya me aburrí de escribir.
2) ¿Cuáles son tus preocupaciones?
Que logres lo que quieres en la vida, sea lo que sea…
3) ¿Qué debería hacer yo en la vida para que te sintieras feliz?
Ya me haces feliz…
4) ¿En qué somos semejantes interiormente tú y yo?
En nuestros sentimientos, nuestros principios y nuestra moral.
5) ¿Qué significa para ti el hecho de que yo me convierta en una persona adulta?
Que me estoy haciendo vieja…
6) ¿Deseas que estudie una carrera profesional? ¿Por qué?
Sí, porque te abre muchas puertas en la vida y eso es lo que quiero para ti.
7) ¿Qué te gustaría que estudiara?
Lo que a ti te llene.
8) ¿Crees que existe alguna carrera profesional ideal para mí?
No lo sé…
9) ¿Estás en la disponibilidad de ayudarme en mis estudios universitarios?
Sí, claro.
Si el día de hoy fuera egresado de la carrera...
0 comentarios Publicado por Jorge Fernández en 12:50Si hoy mismo fuera egresado en Ingeniería Química, estas serían mis oportunidades de trabajo:
- Cuantas ofertas de trabajo hubieras encontrado?
Había muchas, pero la mayoría eran de experiencia requerida.
- Requisitos:
Los requisitos más requeridos eran los de inglés, cómputo y casi siempre algún tipo de experiencia en el área.
- Influencia de este ejercicio...
La verdad, no mucho. Igual quiero estudiar lo mismo, aunque sea difícil y no sea muy común.
En mi prueba de Choose Right, obtuve resultados bastante satisfactorios para mí. A continuación, describiré cada una de las gráficas, y mi opinión al respecto.
Afinidad con mi Personalidad
• Areas de Estudio: Salí en lo más alto posible de Ing. Y Tecnología. Esto es porque quiero estudiar Ingeniería Química.
• Carreras: Salieron al mismo nivel, y en lo más alto posible, Ingeniería Química e Ingeniería Biomédica. Después salieron algunas ingenierías y otras cosas relacionadas con la química.
Mi interés y Comprensión
• Areas de Estudio: Otra vez, salí en lo máximo en Ing. y Tecnología. Esta vez, un poco más seguido por Ciencias Naturales.
• Carreras: En esta, volvió a salir Ingeniería Química, junto con Ingeniería Petrolera hasta lo máximo. Igualmente, le siguen carreras como Ingeniería Biomédica, QFB y Relaciones Internacionales, cosa que se me hace muy interesante, ya que no cabe en mi perfil (según yo) pero si me gustaría mucho.
Descripción de mi Personalidad
COMPORTAMIENTO:
• Estilo Comportamiento: Salieron muy cerca Calidad y Precisión, y Especialización y Seguridad.
• Valores Motivadores de Comportamiento: Salieron casi iguales, en casi al máximo, Verdad y Ser Experto, y Servicio y Ayudar. Económico y Práctico, y Poder y Ambición estuvieron casi hasta el mínimo.
RAZONAMIENTO:
• Tipo de pensamiento: Lo más alto fue Científico y analítico. Lo menor fue Global y Visionario.
• Habilidad Racional: El razonamiento numérico está al máximo. Le sigue el gráfico, y muy bajo el verbal.
Lo Importante para mí Profesionalmente
COMPORTAMIENTO:
• Estilo Expectativa Laboral de Comportamiento: Ninguna está muy alta, pero la mayor es Problemas y Retos, y le siguen luego luego Gente y Oportunidades y Calidad y Precisión.
• Valores Expectativa Laboral de motivación: Salí en el máximo con Servicio y Ayudar, luego Verdad y Ser Experto, luego Económico y Práctico y al final con muy poco Poder y Ambición.
RAZONAMIENTO:
• Tipo de Pensamiento y Expectativa Laboral: Salí en el máximo con Global y Visionario, y los demás muy nivelados.
• Habilidad Racional y Expectativa Laboral: La verbal fue la más alta, cosa que me sorprendió porque no soy muy verbal. Le siguió la numérica muy de cerca. La gráfica estuvo muy lejos.
En general, todo salió bastante apegado a como soy en verdad, cosa que sí me sorprendió un poco ya que yo creía que estos exámenes no servían de mucho…
Conclusiones.
En conclusión, podemos ver que las tres universidades son muy buenas, cada una a su manera. Tenemos la exacta y tecnológica, o sea el tec. Tenemos también la humanista y flexible, la ibero. E incluso tenemos la liberal, o sea la anahuac. Cada una tiene una visión y una manera diferente de llevar a cabo las cosas, pero al final las tres son muy buenas. Dependiendo de cada persona, de la carrera que vaya a estudiar y del tipo de ambiente que desee, es la universidad que va a escoger. Nosotros creemos que todas tienen lados buenos y lados malos, y según las necesidades de la persona será como se decidan por ir a una u otra universidad. Tenemos opciones, tenemos oportunidades, tenemos información, lo único que falta es tener ganas y decidirse.
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